domingo, 16 de febrero de 2014

Entrada 9.

Ya era la una y media. Tendrían que salir ya de casa si querían llegar a tiempo. De camino al restaurante Katherine no paraba de hablar de Sergio. Su ex era un estúpido. Le había echo tanto daño. Kate no paraba de contarle todas las veces que Sergio la había plantado, todas las veces que le dijo que no la quería, que desapareciera y ella había aguantado. No dejaba de decirle que lo único que consiguió separarlos fue Tania. Aquella chica que no le llegaba ni a la suela del zapato a Kate, consiguió separarles. Consiguió en un solo movimiento lo que tantas peleas no consiguieron. Pero todo eso iba a cambiar, o eso creía Sofía.
Cuando Katherine salió del coche y vio a los dos chicos esperándolas se sorprendió.
 -Kate, no te lo había dicho, hemos quedado con ellos.
 -Vale Sofía, pero otra vez avísame antes por favor.
 -Si.
Las chicas fueron a saludarlos. Sofía le dio dos besos en la mejilla a cada uno de ellos, e igual hizo Katherine. Ésta siguió hablando con Raúl, el plan de Sofía iba a la perfección. Sofía no quería molestarles y mientras que ellos hablaban, ella se fue con Álvaro. Raúl no era muy alto, aun que tampoco era bajo. Tenía los ojos marrones y era de pelo castaño. Era simpático con todo el mundo. Era amable, cariñoso, y humilde. Era un chico muy grande. Y capaz de enamorar con su personalidad simplemente. Sin embargo, Álvaro era más guapo, era un poco más alto que Raúl. Rubio, y de ojos verdes. Aun que si de personalidad hablamos, era más cerrado en cuanto a simpatía, pero cuando tenía confianza con una persona, podía llegar a ser el mejor chico del mundo. Cerrado para la gente que no conocía, pero magnífico para ella. Los dos eran estudiantes de medicina. Y además, Álvaro, era cantante. Cantaba rap. Escribía sus letras y después las grababa en el estudio de un amigo. Cantaba muy bien. Incluso había dado algún que otro concierto. Pero Sofía no había tenido el placer de acudir a ninguno aún. Aun que le encantaría, lo estaba deseando.
Mientras que buscaban una mesa, Sofía comenzó a entablar una conversación con Álvaro. 
 -Oye Álvaro, ¿cuándo me vas invitar a uno de tus conciertos?
 -Pff, me da mucha vergüenza que venga gente que conozco.
 -¡Pero si soy yo!
 -Pronto Sofía.
 -Vale. Espero que no me estés mintiendo.
 -No.
Por fin encontraron una mesa libre y pidieron algo de comer. Como era de esperar, Katherine se sentó junto a Raúl y ella con Álvaro. Los chicos no podían parar de reir juntos. Sofía se lo estaba pasando muy bien, y notaba que su amiga también.
 -Sofía, ¿crees que Raúl y Kat tendrán algo?
 -No lo se. Eso espero.
 -Por eso has organizado esto, ¿no?
 -Si. Quiero que tengan algo.
 -Ah, de acuerdo. Por eso has organizado esto. No tenías ganas de verme, solo que no querías encontrarte sola con ellos dos. -Dijo Álvaro con una sonrisa en la boca.-
 -No bobo. También tenía muchas ganas de verte a ti.
 -Ya... ya veo.
 -Pues si. Te echaba de menos.
Los chicos tenían una intensa amistad antes, pero poco a poco se fueron separando, cosa que afectó mucho a Sofía, y aunque seguían manteniendo la amistad, ella, quería que todo volviera a ser como antes. Amigos. Buenos amigos que nunca se abandonarían. Álvaro siempre estaba ahí cuando la chica lo necesitaba. Pero la vida debe de seguir su curso. Y ella no podía cambiar eso de que Álvaro y Raúl se hubieran ido separando de ellas poco a poco. Tal vez lo hicieran por el tema de los estudios, nuevas amistades, o simplemente el no tener nada de lo que hablar entre ellos. Las personas cambian. Pero aún así, aquella noche estaba siendo magnífica.
 -Bueno... Sofía, si tu propósito era dejarlos solos, ¿por qué no lo cumplimos?
 -¿Cómo?
 -Vamos fuera.
 -Vale.

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