miércoles, 12 de febrero de 2014

Entrada 6.

 -Haber Sofía, cuéntame.
 -Kate... -Rompió a llorar de nuevo.- Era un capullo.
 -Todos son iguales.
 -Solo quería acostarse conmigo, me hizo creer que entre nosotros había química. Me llevó a una casa alquilada, una casa que ni siquiera era suya. Cuando me tenía allí me hizo sentir tan especial, como si fuera única, y de pronto, esta mañana, ya no estaba. Me engañó respecto a la edad, me dijo que tenía 19 y tenía 22, y bueno... Se llama Christian.
 -Si no te ha engañado también en eso.
 -Jamás nos volveremos a ver y yo...
 -Estas enamorada de él.
 -Si.
 -Tranquila mi niña.
Katherine abrazó a Sofía e intentó calmarla. Todo este esfuerzo por su parte era inútil. Lo echo, echo está, y ya no podía hacer nada por arreglar aquel desastre. Sofía solo se quería morir. Jamás encontraría un chico como él. Lo veía misión imposible.
 -Mira cariño, el Sábado que viene mi primo da una fiesta, ¿quieres que vallamos y te despejas un poco? Intentas olvidarte de este cabrón y tal vez conoces a alguien mejor, ¿no crees?
 -Lo dudo. Pero... esta bien. Dile que si iremos, no creo que me pasa nada peor que esto. Al menos nos lo pasaremos bien.
 -Si. Es mi primo Max, ¿lo conoces?
 -¿El rubio?
 -¡Si! El mismo. Esta soltero. Hace unos meses que cortó con su novia, y... yo se que antes te parecía mono.
 -¡Tiiiiiiiiia! ¡Que vergüenza!
 -¡Nooo! De vergüenza nada. Que es súper simpático y sabes que podría a llegar a pasar algo. Me encantaría que fueras prima mía.
 -Esta bien, lo intentaré. -Mintió.-
 -De acuerdo.
Sofía acababa de mentir a Katherine, no quería nada con su primo. Y no por que no le pareciera mono ni nada parecido. Solo que acababa de pasarlo fatal, no quería arriesgarse de nuevo, aunque... nadie sabe lo que pasaría en aquella fiesta.

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