Sofía pasó una mala semana, pero no quiso que Katherine se preocupara por ella así que se comportó lo más normal que podía. Era dificil. Pero no tenía opción. Su amiga se descontrolaba rápido y era capaz de cualquier cosa por ella, lo sabía perfectamente, y por eso no quería que Katherine cometiera ninguna locura. Era mejor guardarse el dolor para ella misma y pasarlo ella solita. Era un tio. Como otro cualquiera. Un tio como otro cualquiera para el resto del mundo, por que para ella era un tio especial. Un tio que jamás volvería a ver. Lo tenía bastante asumido ya.
Hoy era viernes y no tenían planes. Se quedarían en casa viendo una peli o algo, ya que mañana irían a la fiesta del primo de Katherine, Max.
-Sofi, ¿qué haremos hoy?
-No me llames Sofi.
-¿Te apetece salir?
-No. -No tenía precisamente ganas de salir, y menos dos días seguidos.-
-¿Por qué?
-¿Que por qué? o tal vez ¿para qué?
-¿Qué pasa Sofía?
-¿Qué quieres? ¿Qué me vuelva a enganchar de un tio que ni siquiera conozco?
-No. Sabes que es lo que menos quiero.
Sofía se dio cuenta de que estaba trantando muy mal a su amiga y decidió rectificar antes de que fuera demasiado tarde. No quería tratarla así. La quería mucho.
-Lo siento Kate. No pretendía tratarte así. Si te apetece podemos salir a cenar y después vamos a cualquier local. ¿Qué me dices?
-No pasa nada. ¿Estas segura de que quieres salir?
-Sí.
Las chicas, una vez arregladas se dispusieron a salir del piso, cuando bajaron se encontraron a la chica que le había robado el novio a Katherine. Tania era una chica bajita, rubia, y con espinillas. Ahora, estaba bastante cambiada desde la ultima vez que la vieron. Ya no tenia ninguna de las antiguas espinillas, estaba mucho mas alta, y tenia flequillo de cortinilla. Parecía como si la chica la estuviera esperando a ellas.
-Katherine, perdóname.
-¿Qué pasa Tania?
-Ahora se lo que sientes, me porte muy mal contigo, y tengo mi merecido. Perdóname, lo siento de verdad.
-Esta bien.
-Muchas gracias Katherine.
-¿Qué te ha pasado?
-Me engañó.
-Lo siento.
-Da igual, era un capullo.
-Lo sabia.
-Estábamos durando demasiado. Y al parecer esa relación solo era verdadera para mi.
-Tania, me tengo que ir.
-De acuerdo, hasta pronto.
-Si. Adiós.
Sofía se dió cuenta en seguida de que su amiga no quería volver a ver a Tania. En realidad, Tania era una chica insoportable. Bastante pija, con aires de superioridad, y sin ningún propósito en la vida. No entendía como Sergio había dejado a Kate por esa. Era algo incomprensible para Sofía, pero demasiadas cosas eran incomprensibles, y de aquello ya habían pasado 2 años así que, supondría que Katherine ya lo tendría más que olvidado. Era agua pasada, y no le quiso dar demasiada importancia a aquello.
-Si quieres que nos quedemos en casa, Kate.
-¿Alquilamos una peli, y vemos en casa?
-Por mi bien, tampoco me apetecía demasiado salir.
-Vale.
No hay comentarios:
Publicar un comentario